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CONSEJOS

Falsos mitos sobre la lactancia materna

Dar el pecho es uno de los comportamientos más antiguos e instintivos que existen. Sin embargo, también constituye una experiencia sobre la que todavía pesan muchos falsos mitos. Para ayudarte a conocerlos, te enumeramos algunas afirmaciones que debes quitarte de la cabeza.

 

NO ES CIERTO QUE...

La toma no debe durar más de 5-10 minutos o ese es el tiempo suficiente para que el bebé se sacie.

Cada niño es diferente a los demás y tiene un ritmo, incluso para comer, muy personal. Algunos succionan de forma muy voraz y se sacian enseguida; otros, en cambio, conceden pausas y necesitan más tiempo. El flujo de emisión de la leche materna también es diferente. Por tanto, si se lacta con el reloj en la mano, se corre el riesgo de impedir que el pequeño complete la toma. Es mejor observar al niño y dejarse guiar por él. Cuando esté satisfecho, él solo dejará de chupar, como complacido.

 

NO ES CIERTO QUE...

En la misma toma, es necesario ofrecer los dos pechos al niño.

En los primeros días de lactancia, es aconsejable hacerlo. En cambio, cuando la lactancia se ha estabilizado, ya no es necesario tomar esta medida. Por tanto, si el pequeño sólo ha mamado de un pecho, en la siguiente toma, ofrécele primero el que no se había vaciado.

 

NO ES CIERTO QUE...

La leche de la madre puede ser de baja calidad y obstaculizar el crecimiento del bebé.

Si el niño no está creciendo bien, no debes culpar a tu leche. En la mayoría de los casos, sólo se trata de un problema de succión o bien de limitación en las tomas. Consulta al pediatra para descartar que el bebé pueda tener algún trastorno.

 

NO ES CIERTO QUE...

Los bebés que toman el pecho siempre que lo desean se vuelven muy mimosos.

El hecho de dar el pecho al pequeño siempre que quiera, no significa que vaya a adquirir un vicio. Se trata de la forma de darle lo que necesita, para garantizarle un crecimiento óptimo. Además, se ha demostrado que, en ningún caso, adquirirá malos hábitos, sino una mayor seguridad en sí mismo.

 

NO ES CIERTO QUE...

Dar el pecho después del año, no sirve de nada, pues la calidad de la leche materna disminuye a partir de los seis meses.

La leche materna no sólo se adapta en cantidad, sino también en calidad a las nuevas exigencias del niño que crece. Por tanto, aunque las tomas no sigan la misma frecuencia de los primeros meses, aportarán al pequeño sustancias muy valiosas.