La leche materna es amor, cariño, calor, presencia, vínculo… unión entre mamá y bebé. Pero amamantar no es siempre la opción escogida por las mamás y papás, siendo muchas las que optan por la lactancia artificial como sustituto de la leche materna. Ésta es una opción libre y muy personal de cada familia y sobre la cual sólo cada mamá (y su bebé) sabrá encontrar una respuesta.

Aunque las leches de fórmula no pueden transmitir al bebé los anticuerpos que sí proporciona la lactancia materna, están concebidas para asemejarse a ésta en todo lo posible y asegurar el aporte nutritivo que el bebé necesita.

¿Cuáles son sus principales características?

  • Normalmente se elaboran a partir de leche de vaca completa o evaporada, azúcar y agua.
  • A esa composición se le modifica el contenido en proteínas, grasas e hidratos de carbono, para que se parezcan lo máximo posible a la leche materna.
  • Existen leches de fórmula especialmente adaptadas para aquellos bebés con intolerancia a la proteína de leche de vaca.

¿Cuál es la más indicada según la edad del bebé?

En función de la edad de tu pequeño tendrás que elegir entre las siguientes opciones:

  1. Fórmulas de inicio: satisfacen las necesidades nutritivas del lactante durante los primeros seis meses de vida. En este grupo se incluyen las fórmulas especiales para los bebés prematuros.
  2. Fórmulas de continuación: se utilizan a partir de los seis meses y se combinan con alimentos sólidos. Este tipo de leche se aconseja, por lo menos, hasta el primer año de vida del bebé.
  3. Leche de vaca: está indicada a partir del año de edad. Siempre entera porque el peque necesita todos sus nutrientes.

¿Cuál es vuestra experiencia con las leches de fórmula? ¿Las habéis utilizado para alimentar a vuestros pequeños o les habéis dado el pecho?