¡El verano está a la vuelta de la esquina! Damos la bienvenida a la temporada de aire acondicionado y buscamos alternativas para pasar tiempo al aire libre. Ponerse a remojo es una buena idea, siempre que se haga con seguridad, sobre todo en el caso de los más pequeños. Si has tenido un bebé hace poco, o estás a punto de darle la bienvenida, seguro que te preguntas cuándo podrás llevarle a la piscina. Te contamos todo lo que debes saber para que pueda disfrutar del agua con total seguridad.

La primera visita a la piscina de mi bebé

La piel del bebé es muy sensible y reactiva ante las agresiones externas; por eso se recomienda evitar baños en la piscina antes de que cumplan 6 meses de edad. El agua de las piscinas suele contener cloro que puede irritarla y causar molestias. Además, puede ser campo para la proliferación de microorganismos, sobre todo si a la piscina en cuestión es muy popular. Por eso no se recomienda que los bebés menores de 6 meses se bañen en ella.
Otro aspecto que hay que tener en cuenta es que la regulación térmica de los bebés es diferente a la de los adultos. El peligro de hipotermia es real, por lo que la temperatura del agua también resulta un factor de riesgo al que prestar atención.
Tras leer esto puede que te surja una duda: ¿qué pasa con las clases de matronatación? Puedes estar tranquila: tanto la temperatura del agua, como la forma de higienizar el agua, están adaptadas a las características de los bebés.
Pero la piscina no es solo agua y hay otra cuestión importante que tener en cuenta: la exposición solar. Como ocurre con el agua de la piscina, la recomendación para los bebés menores de 6 meses es no exponerlos. Además, por la delicadeza de su piel, tampoco se les puede aplicar protección solar. Si, por cualquier motivo, tu bebé ha de permanecer al sol, opta por filtros físicos. ¿Cuáles? En tiendas de deportes puedes encontrar ropa para la playa o piscina con protección solar. También sombrillas e iglús para poner en el suelo. Puedes completar el atuendo piscinero de tu bebé con gafas de sol y gorro, para que esté muy protegido.

Piscinas y bebés: precauciones que no hay que olvidar

Si tu bebé tiene más de 6 meses y vais a la piscina hay algunas precauciones que hay que tener en cuenta.

  • Se recomiendan baños cortos, de menos de 10 minutos.
  • Usa los vasos infantiles de chapoteo mejor que la piscina de niños o adultos.
  • Vigila siempre al bebé y mantenlo sujeto.
  • Evita que le entre agua en los ojos y oídos.
  • Báñalo en momentos en los que haya poca gente para que no se ponga nervioso.
  • Después, dúchalo con agua dulce y sécalo con una toalla para que mantenga la temperatura corporal.
  • Si llevas una piscina hinchable, mejor llénala con agua del grifo.

¿Qué meto en la bolsa de la piscina para mi bebé?

¡Ha llegado el momento! Vas a ir a la piscina con tu bebé por primera vez. ¿Qué metes en la bolsa? Te dejamos una lista de básicos que no debes olvidar. Y, aunque todo es ampliable, te recomendamos no dejarte llevar por los «por si acasos»… tampoco es cuestión de llevar una maleta como las de las vacaciones.

  1. Protector solar, mejor con filtros minerales que con químicos. Saber qué crema solar es adecuada para tu bebé es fundamental.
  2. Gorro, para cubrir su cabecita.
  3. Gafas de sol que protejan sus ojos del reflejo de los rayos sobre el agua.
  4. Toalla para secarle y mantener la temperatura corporal.
  5. Camiseta o bañador con protección solar.
  6. Pañal para el agua.
  7. No te olvides de hidratar a tu bebé.
  8. Si ya las has introducido, llévale algunas frutas como tentempié.
  9. Juguetes para que se entretenga.
  10. Pañales, muda y loción hidratante para evitar que su piel se reseque.

¿Estáis listos para la temporada de piscina? ¡A disfrutar!