Puede que mientras estabas embarazada hayas sentido cómo tu bebé tenía hipo. Es algo muy común en los bebés y, ¡tranquila!, no es nocivo para ellos ni molesto. El hipo es algo muy frecuente en los primeros meses de vida del bebé. Hay niños que lo padecen más que otros, pero a partir de los seis meses notarás que va teniendo menos hipo.

Incluso tu bebé puede tener hipo fetal estando embarazada, pero también es algo normal, puesto que mediante el hipo fetal tu bebé entrena sus pulmones para ser capaz de respirar cuando nazca. Aunque ante cualquier duda lo mejor es acudir a tu médico para que valore la situación y te realice las pruebas necesarias —normalmente suelen hacer ecografías en el embarazo—.

En esta ocasión queremos resolverte las dudas sobre el hipo de tu bebé, por eso vamos profundizar en por qué tu bebé tiene hipo y cuáles son los mejores remedios para quitarle el hipo a tu bebé.

¿Por qué mi bebé tiene hipo?

El hipo del recién nacido suele ocurrir por inmadurez. Se trata de contracciones involuntarias del diafragma. Puede ocurrir por varias causas:

  • Ha comido mucho y muy rápido.
  • Ha tragado mucho aire durante la toma.
  • Cambios bruscos de temperatura, de calor a frío.

Remedios para evitar que mi bebé tenga hipo

¡Claro! Los tres motivos indicados anteriormente podemos intentar controlarlos, aunque no siempre es fácil. En caso de que notes que tu bebé está comiendo muy rápido intenta hacer una parada en la toma, que expulse los gases, y, después, ponlo de nuevo a comer, acúnale, cántale, para intentar relajarle y así que coma más despacio.

Si en la toma oyes ruiditos, puede ser señal de que está tragando mucho aire. Al dar el pecho al bebé, esto no te favorecerá, pues puede hacerte daño a ti. Retírale el pezón de la boca y vuelve a colocarlo. Y si le estás dando biberones además de hipo podrá provocarle muchos gases. En ese caso, sácale la tetina para expulsar los gases del bebé y después ofrecerle de nuevo la toma.

Debes tener en cuenta las mejores posturas para amamantar, y al finalizar cada toma póntelo en posición vertical apoyando su cabecita contra tu pecho o tu cuello, para favorecer que expulse los gases. Todo esto evitará ese hipo molesto, aunque recuerda que es más molesto para ti que para tu bebé.

Y con relación a los cambios de temperatura, si sales cuando hace frío siempre puedes poner un plástico al cochecito, y si porteas, acurrúcalo contra tu pecho con nuestro fular portabebés de Suavinex para evitar que respire directamente el aire frío.

En caso de que el hipo le despierte y entonces sí le incomode de verdad, la mejor solución será coger a tu bebé en brazos y ponerle en posición vertical. Incluso puedes intentar darle alguna toma, se relajará y al tragar se le pasará antes.

¿Cómo quitar el hipo a un recién nacido?

No hay una ciencia exacta para saber cómo quitarle el hipo a tu bebé, no obstante, existen algunos métodos para quitar el hipo a tu bebé recién nacido:

  • Realiza masajes en su espalda. La mejor forma es que recuestes al bebé de forma lateral sobre tu hombro para practicarle un masaje suave. De esta manera relajarás su estómago y diafragma, expulsando posibles gases acumulados y poniéndole fin al hipo.
  • Que dé pequeños sorbos. Según la alimentación del bebé, ya sea de leche de fórmula, materna o agua, es bueno que le de pequeños sorbos para controlar la respiración y quitarle el hipo.
  • Cambia de postura. Asimismo, es bueno que vayas cambiando de postura al bebé su ves que el hipo no desaparece. Ayudarás a sincronizar el diafragma con la respiración del bebé y el hipo desaparecerá.

Pero siempre es aconsejable que lo consultes con tu médico, y sea el quien te de las indicaciones necesarias para dar solución al hipo de tu bebé. Porque hay falsos remedios que se han ido extendiendo pero que no quitan el hipo de tu bebé y tampoco son beneficios para él, como por ejemplo:

  • Limón en el agua. Hay personas que piensa que añadir un par de gotas de limón en el agua será bueno para el hipo del bebé, pero no es así. Además, es una fruta muy ácida para un bebé incluso cuando ya ha empezado la alimentación complementaria.
  • Bebidas que tengan gas. Del mismo modo que sucede con el limón, no es aconsejable que el bebé ingiera bebidas gaseosas.
  • Cubrir la nariz al bebé. Es algo que nunca debes hacer, puesto que no dará solución al hipo del bebé. Provocará que llore y se asuste.

Y recuerda, aunque algo molesto, el hipo no es nada malo y antes de que te des cuenta, dejará de tenerlo. ¡Nuestros peques crecen muy rápido!

¿Conocías estos detalles del hipo en bebés?

Fuentes

El hipo del bebé recién nacido – Guía Infantil