Las hormonas acompañan a la mujer en todo su ciclo reproductivo, son fundamentales. Buenas amigas que formarán parte de los momentos más especiales de nuestra vida. Uno de ellos, sin duda alguna, es el parto, donde tres hormonas tienen un peso importante.

Oxitocina

La oxitocina, la más conocida, la hormona del amor. Ya durante el embarazo se halla presente y es segregada aunque en pequeñas cantidades, pues podría provocar el parto. Pero según se va acercando el gran día sus niveles van aumentando. La oxitocina junto con las prostaglandinas son las encargadas de producir las contracciones durante el parto. Es más, la oxitocina, una vez finalizado el expulsivo, tiene como misión generar las contracciones del útero para que este vaya volviendo a su lugar (entuertos) y así evitar hemorragias que podrían poner en peligro a la madre.

Endorfinas

De sobra sabemos que las contracciones son dolorosas, pero tenemos una aliada. Esta sí que es una hormona amiga, que puede ayudarnos en este trance. Se trata de las endorfinas. Son una sustancia capaz de proporcionar un efecto analgésico que minimiza el dolor y aporta sensación de bienestar. Por ese motivo es tan importante que la mujer viva su parto en un entorno relajado, respetado, hasta placentero. Porque eso precisamente es lo que desencadenará que nuestro cerebro segregue endorfinas, lo cual aminorará el dolor provocado por las contracciones.

Adrenalina

Pero tenemos a una tercera hormona que puede entrar en juego o no, todo dependerá del grado de relajación de la futura mamá. Se trata de la adrenalina que es la antítesis de la oxitocina. El momento del parto sitúa a la mujer en su yo más primitivo pues se desencadenan procesos instintivos.

Los mamíferos siempre buscan un lugar tranquilo y protegido para tener a sus crías. Si algo altera esa momento, si creen que pueden correr peligro, el cerebro está diseñado para generar adrenalina y así paralizar o enlentecer el parto. Si la mujer vive el nacimiento del hijo con ansiedad, estrés o miedo será más fácil que la adrenalina aparezca. Esto no favorecerá en absoluto el trabajo de parto. Una vez más las condiciones en que el parto se desarrolle, respetar los deseos de la mujer y conseguir que éste sea un momento de paz, será determinante. Así todo se desarrollará de la mejor manera posible, a nivel fisiológico.

Tres hormonas, tres amigas que debes conocer pues su aparición o no, determinará cómo será tu trabajo de parto.