El humidificador es uno de esos pequeños electrodomésticos que llegan a nuestra vida al mismo tiempo que los bebés, sobre todo si nacen en invierno. Las enfermedades respiratorias son una constante en esa época del año y el uso del humidificador, tal como señala la Sociedad Española de Pediatría y Atención Extrahospitalaria, puede ayudar en algunas de ellas. Si quieres conocer más acerca de este tipo de dispositivos, sigue leyendo, te contamos sus características e indicaciones.

Con la llegada de los bebés a casa suele llegar también el humidificador. Este pequeño electrodoméstico, cuya principal función es elevar la humedad en el ambiente, ayudará a los pequeños con algunas de sus afecciones respiratorias, especialmente en invierno.

Para qué sirve un humidificador

La principal función de un humidificador es elevar la humedad en el ambiente. Es algo especialmente importante en invierno, cuando el uso de la calefacción lo reseca especialmente y, además, el aire de la casa se renueva menos. Esto puede llegar a provocar la proliferación de microorganismos causantes de infecciones respiratorias, así como irritaciones de garganta y piel. Y es ahí cuando entra en juego el humidificador.

Tipos de humidificador

Todos los humidificadores tienen una serie de características comunes, como tener un depósito de agua y la emisión de un chorro de vapor que es el que eleva la humedad en el ambiente. A partir de ahí podemos diferenciar dos tipos básicos:

  • Caliente: emite agua caliente por evaporación -el agua entra en ebullición- y es más silencioso que el frío. Pero tiene dos inconvenientes principales: que eleva la temperatura de la habitación, por lo que no puede usarse en verano, y que, por la temperatura que adquiere, puede llegar a ser peligroso para el niño si lo toca.
  • Frío: como su nombre indica, emite vapor frío. No eleva la temperatura de la habitación ni es peligroso por riesgo de quemaduras. Crean una neblina fina en la habitación que es fácil de respirar. Si emplea los ultrasonidos para la evaporación del agua es más silencioso que el caliente.

Es importante resaltar que el humidificador requiere una rutina de limpieza constante. De no hacerla, los filtros pueden acumular moho o bacterias. No se trata de una limpieza complicada, pero sí cuidadosa, enjuagando varias veces las partes en contacto con el agua y secándolas después.

Hay diferentes tipos de humidificador. El más silencioso es el que evapora el agua mediante ultrasonidos, como el de Suavinex.

El humidificador Suavinex

El humidificador Suavinex emite vapor frío mediante ultrasonidos, por lo que es muy silencioso. Tiene autonomía para ocho horas de funcionamiento, lo que facilita el descanso nocturno del bebé, y puede ser utilizado en habitaciones de hasta 15m2. Incorpora un preciso higrómetro que permite controlar en todo momento el nivel de humedad de la habitación y regular la salida del vapor.

Se considera óptima una humedad de entre el 40% – 50%. Para comprobar el estado de la misma no hay más que colocar el higrómetro, que es analógico, durante una hora en la habitación. Ese es el tiempo que necesita para ajustarse a la temperatura ambiente. Es importante mantenerlo lejos de cualquier fuente de calor directo. Tampoco debe ser colocado cerca del humidificador una vez que esté funcionando, es suficiente con que estén en la misma habitación.

¿Conocíais las características y especificaciones de empleo del humidificador? ¿Lo habéis usado alguna vez?