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Chupete, ¿hasta cuándo?

¿Cómo interrumpir el empleo del chupete? He aquí algunas sencillas reglas que pueden hacer que la separación de su querido chupete sea menos traumática:

 

Para que el momento de eliminar el chupete resulte más fácil, no es aconsejable abusar de él. Es decir, colocárselo en la boca constantemente incluso cuando no lo pide, o bien para cerrarle la boca siempre que llora. El chupete sólo se debe utilizar cuando sea necesario y hay que quitárselo apenas el niño se duerma, para evitar que lo lleve durante demasiadas horas y que se despierte cada vez que se le cae de la boca.

Un momento apropiado para reducir o abolir el empleo del chupete es cuando el lactante empieza a gatear y a dar los primeros pasos. En este momento, su interés por nuevas actividades y la exploración puede facilitar su renuncia al placer oral. Por otro lado, se debe evitar que el pequeño se encariñe con un solo tipo de chupete y dejárselo colgado del cuello todo el día, cuando ya deambula por toda la casa dando pasitos o a gatas.

 

- Si siempre se le ha dado el chupete únicamente al acostarse, será fácil eliminarlo a partir de los dos años.

- Para conseguir que el niño deje el chupete, debe elegirse un período tranquilo.

- Se le debe dar un buen motivo para que renuncie al chupete: "Se lo daremos a Papá Noel".

- No conviene guardar el chupete escondido en casa porque se podría caer en la tentación de volvérselo a dar.

- Hay que consolar al niño, alabándole porque ha adoptado una conducta propia de una persona mayor. De este modo, se sentirá orgulloso de aceptar una renuncia tan seria, de dar un paso capaz de introducirle en el mundo de los mayores.

- Es importante proceder por etapas: primero, eliminándolo durante la tarde, a la hora de la siesta, etc.

- Por la noche, se le dará un muñeco o cualquier otra cosa que acepte a cambio de su chupete.

- Nunca se ha de recurrir a castigos o a humillaciones. Su abolición debe interpretarse como una conquista y no como un castigo.

- No nos tenemos que dejar dominar por la prisa y es importante respetar los tiempos del pequeño