El embarazo es uno de los estados más maravillosos que la mujer tiene el privilegio de disfrutar. Pero pagamos un alto precio físico, sobre todo en el último trimestre, cuando el volumen de nuestra barriga implica alguna que otra consecuencia desagradable, entre ellas el dolor de espalda debido en ocasiones a malas posturas.

Cuidando la espalda

La gestación afecta de una manera acusada a la columna vertebral de la mujer. Pero no es todo debido al peso de la voluminosa barriga sino que los cambios hormonales juegan también un importante papel. Durante este período producimos una hormona llamada relaxina que se encarga de relajar los ligamentos que sostienen la articulación sacroilíaca, consiguiendo aumentar el tamaño del canal del parto por el que pasará el bebé. Pero esto, a su vez, afecta negativamente a la sufrida coluhttp://www.suavinex.com/livingsuavinex/nauseas_embarazo/mna porque hace que se estire más de lo debido y es entonces cuando aparecen las molestias y los dolores.

Además, no debemos olvidar que a medida que nuestro embarazo progresa y aumentamos de peso vamos cambiando el centro de gravidez, lo que conlleva que los músculos de la columna han de esforzarse mucho más para sostenernos. La naturaleza es sabía, sí, pero a veces nos juega malas pasadas.

Posturas más saludables

  • Cuando estés sentada no olvides tener la espalda bien pegada al respaldo, evitando encorvarte. No cruces las piernas y, si tienes que estar sentada de manera prolongada, por ejemplo en el trabajo, procura levantarte frecuentemente y dar un corto paseo.
  • Si estas de pie procura repartir el peso de tu cuerpo por igual entre las dos piernas.
  • Si vas a tumbarte o a acostarte, procura primero relajarte boca arriba, intentando flexionar las piernas hacia la barriga. Esta postura permitirá que la curvatura de la zona lumbar se minimice, con el consiguiente alivio. A la hora de dormir procura hacerlo hacia el lado izquierdo, pues favorece la circulación y eliminará la hinchazón propia del final del día.
  •  A la hora de agacharte recuerda doblar las rodillas y poner una pierna delante de otra. Pero si puedes ¡pide ayuda! Ese es, sin duda, el mejor gesto.

Ejercicios que ayudan

Podemos ir más allá realizando ejercicios que favorezcan una postura que ayude a prevenir o minimizar estos problemas de espalda. Esto lo conseguimos reforzando la zona media del cuerpo: las lumbares, los glúteos y los abdominales.

Además, actividades como el yoga o el Pilates nos ayudarán no sólo a mejorar nuestra postura, sino a mantenernos relajadas e incluso a conectarnos –más aún- con nuestro bebé.

¿Y tú?, ¿consigues mantener una postura saludable? ¡Cuéntanos cómo estás llevando tu embarazo!