Muchos de nuestros pequeños sufren de piel atópica, pero la buena noticia es que la llegada del verano les beneficia mucho. La buena temperatura, el sol y hasta el hecho de que enferman menos, favorece a su delicada piel. Pero no por ello debemos olvidar algunos cuidados básicos, pues sin ellos pueden aparecer inesperados brotes que enturbiarán vuestras vacaciones.

¿Qué debemos tener en cuenta en el cuidado diario de la piel atópica en verano?

  • ¡Cuidado con el sudor excesivo! Todos los niños pueden padecer sudamina cuando hay altas temperaturas. Pero si tu peque tiene la piel atópica, las probabilidades aumentan. Evita que sude en exceso, intenta que no tenga mucha actividad cuando el termómetro se dispara, y si la hace que sea en el agua o evitando el sol directo.
  • Si se baña en la piscina debes tener en cuenta que el cloro puede irritar su piel. Se recomienda que después de cada baño pase por la ducha.
  • El agua de mar favorece a la mayoría de los niños con piel atópica, pero a unos poquitos les puede perjudicar. Si notas que su piel empeora, la solución será darle duchas frecuentes; no es necesario que utilices en todas ellas gel, simplemente el agua dulce para aclarar la sal.
  • ¡Ojo con el aire acondicionado! Puede secar en exceso la piel. Si el calor obliga a ponerlo, intenta que no haga demasiado frío y aleja a tu peque del aparato lo máximo posible. Y si puedes sustitúyelo por ventiladores.
  • Ya sabes que una de las principales claves para cuidar su piel es hidratarla en profundidad. Recuerda que el sol, los baños y el calor harán que su piel esté más seca. Así que ¡con el bote de crema siempre en la mano!
  • Algodón o lino, estos son los materiales más adecuados para su ropa y todas aquellas prendas que utilice.

Esperamos que estos cuidados básicos consigan que la piel de vuestros chiquitines no se resienta y puedan disfrutar a tope del verano y de las vacaciones.