Las madres y abuelas de generaciones pasadas decían que tras un episodio febril los niños crecían. Es algo que los padres repetimos de manera automática, puede que sin saber si es realidad o no. Ya hemos hablado en otras ocasiones de mitos extendidos de manera común. Nos hemos cuestionado la existencia del síndrome del nido o si es cierto que la lactancia materna adelgaza. Incluso hemos aclarado 8 falsos mitos sobre la fiebre. Pero nunca hemos hablado de la relación entre fiebre y crecimiento.

Duerme, luego crece

Una correcta higiene del sueño es completamente necesaria. Es más, no dormir las suficientes horas de manera reiterada puede tener efectos secundarios serios. Algo muy importante en adultos, pero mucho más en los niños, que se están desarrollando.

El sueño se divide en cinco fases:

  1. Es en la primera etapa cuando solemos tener la sensación de caída o de que incluso estamos despiertos. Los movimientos de los ojos se van ralentizando, así como los músculos.
  2. En la segunda etapa se va entrando en sueño profundo. Los músculos se relajan y los ojos se paran.
  3. La tercera etapa es la que favorece el descanso. Si hay trastornos del sueño, como terrores nocturnos, sonambulismo o enuresis nocturna, aparecen en este momento.
  4. Pero el descanso, tanto físico como mental, se produce en la cuarta fase. Es en la que dormimos profundamente.
  5. La fase REM se caracteriza por los movimientos rápidos de los ojos que le dan nombre. En esta fase se producen los sueños en forma de historia que recordamos si nos despiertan cuando estamos en ella.

Cada una de esas fases, como hemos contado, tiene su función. Un ciclo de sueño se completa cada, aproximadamente, 90 minutos. Además, el sueño está muy relacionado con el crecimiento, ya que se produce una alta concentración de la hormona que lo regula. 

La relación entre descanso y crecimiento parece tener mucho que ver en ese mito que dice que tras un episodio febril se produce un estirón.

Tiene fiebre, luego descansa

Por lo que parece, ese crecimiento que señalaban nuestras madres y abuelas está relacionado con dos cosas. La primera, la fiebre estimula la hormona del crecimiento. En cuanto a la segunda, se relaciona con el número de horas de sueño que se incrementa cuando los niños están malitos. Como hemos comentado más arriba, el sueño provoca una liberación de esa hormona. La unión de ambas cosas es la que explicaría el mito de las abuelas.

Entonces, ¿si duerme más crecerá más?

Hay varios factores que influyen en el crecimiento de los niños. Algunos ya los hemos señalado. Otros, tienen que ver con la genética familiar o el momento en el que se llegue a la pubertad. Así que hacer que los niños duerman más siestas no hará que crezcan más. Además, es importante señalar que, ante una sospecha de retraso en el crecimiento, hay que acudir al pediatra y consultarlo lo antes posible.

¿Conocíais la relación real entre fiebre y crecimiento? ¿Habéis observado si vuestros hijos crecen tras un brote febril?

Lucía Galán nos aclara más cosas relacionadas con la fiebre de nuestros peques