El suelo pélvico o perineo es una de las zonas más vulnerables durante el embarazo y el postparto. Como ya os hemos contado en otras ocasiones la zona perineal se compone de un conjunto de músculos elásticos que se encargan de cerrar la abertura inferior de la pelvis, además de sostener órganos como el útero, la vejiga y el recto. Para evitar posibles disfunciones la preparación debe iniciarse durante la gestación. Lo primero es identificar la zona que vamos a trabajar. Reconocer la musculatura pélvica nos ayudará en la labor de fortalecimiento. Al orinar puedes detener la orina, repitiendo la acción varias veces. De este modo podrás aislar los músculos implicados y trabajarlos de manera adecuada.

Durante el embarazo se recomienda practicar los ejercicios de Kegel, el masaje perineal durante las últimas semanas e incluso practicar actividades con yoga, Pilates o esferodinamia. Estas últimas ayudan a reforzar el tono de la musculatura pélvica.

El trabajo del suelo pélvico durante el embarazo contribuirá a que el parto no dañe en exceso la zona. Pero hay riesgos añadidos que no podemos controlar. Por ejemplo, un expulsivo largo, la episiotomía o el uso de instrumental para ayudar al nacimiento del bebé pueden provocar daños mayores. Si el trabajo durante el embarazo ha sido efectivo puede ocurrir que durante el postparto haya inconvenientes pero se irán solucionando con el paso del tiempo.

Los problemas más habituales con los que podemos enfrentarnos son:

  • Relaciones sexuales dolorosas
  • Incontinencia urinaria de urgencia (ganas de orinar que no podemos controlar)
  • Incontinencia urinaria por esfuerzo (provocadas al toser, estornudar, correr, saltar)
  •  En menor medida prolapsos de vejiga, útero o recto (descenso de estos órganos)

Para evitar estas complicaciones os proponemos tres medidas infalibles:

  • Continuar practicando, al igual que durante el embarazo, los ejercicios de Kegel.
  • Comenzar a utilizar conos vaginales o bolas chinas para conseguir recuperar el tono y fuerza muscular.
  • En caso de padecer una incontinencia grave u otros problemas añadidos consultar con un fisioterapeuta experto en postparto.

Con la práctica regular y un buen cuidado nuestro suelo pélvico se mantendrá firme y tonificado. ¿Y tú?, ¿cómo cuidaste tu suelo pélvico tras tu embarazo? Nos encantará conocer tu experiencia, por supuesto.