El 26 de julio está marcado en el calendario como el Día de los Abuelos, ya que ese día se celebra San Joaquín y Santa Ana, abuelos de Jesucristo. Es un buen día para celebrar en familia todo lo que aportan en vuestras vidas, teniendo un detallito con ellos. ¿Te imaginas qué cara podrán si tu bebé llega a visitarles con un chupete en su honor? Seguro que se les cae la baba. El nacimiento de un bebé es motivo de alegría para toda la familia. Cada uno de los miembros, sobre todo si se trata del primero, adquiere un nuevo rol, al que se tiene que adaptar. Los hijos pasan a ser padres, los padres, abuelos… Y, mientras todo encaja, a veces resulta inevitable que surjan algunos roces. Hay un dicho popular que afirma que los padres están para educar y los abuelos para malcriar. Puede que no le falte razón. Esta afirmación, si se lleva hasta sus últimas consecuencias, puede hacer más difíciles las relaciones. Sobre todo si los abuelos forman parte del rompecabezas de la conciliación familiar y pasan mucho tiempo con los nietos. Antes de llevarte la manos a la cabeza por cada cosa que hagan diferente a ti, para y reflexiona. Puede que algunas no sean tan tremendas como parecen a priori, ¿no crees? Y con los sencillos tips que te dejamos a continuación será más fácil recuperar la paz familiar.

Tips para evitar los desencuentros entre padres y abuelos

A veces, en ese afán por ser los mejores padres y madres del mundo, se deja poco espacio para la improvisación. A veces, incluso, las indicaciones son tan estrictas que queda poco hueco para que abuelos y nietos disfruten juntos. Si quieres evitar llegar a esa situación, échale un vistazo a estos consejos:
  • Los abuelos son más que canguros: son familia.
  • Sé flexible con ellos.
  • Decide qué cosas son importantes de verdad y en cuáles se puede ceder. Explícales con claridad la diferencia.
  • Ten tacto con ellos, ya que puedes herir sus sentimientos.
  • Cuéntales qué esperas de ellos.
  • A veces se les exige a los abuelos cosas que los padres están lejos de cumplir, revisa si eso está ocurriendo.
Si, pese a todo, surgen los desencuentros, trátalos en privado, sin que estén los niños delante. Piensa en cómo lo harías si se tratara de una discusión de pareja. Comentad lo ocurrido, ponedlo en común, resolved el conflicto y fijad un criterio para el futuro. Así evitareis que se vuelva a repetir la misma situación más adelante.

Por qué los abuelos enriquecen la vida de sus nietos

Los abuelos son una pieza fundamental en la crianza de los hijos y no solo porque ejerzan de cuidadores ocasiones. Si las abuelitas del cuento, con un moño de pelo cano eran, hasta hace no mucho, una excepción, en la actualidad son la regla. La edad para tener hijos cada vez se retrasa más y, como consecuencia, los abuelos son cada vez más mayores. Esta brecha generacional, que podría parecer un problema, tiene también sus ventajas. La diferencia de edad entre abuelos y nietos hace que los niños aprendan vivencias de otras épocas, en las que no había teléfonos móviles ni apenas aparatos electrónicos. Son testigos vivos de un modo de vida diferente, en la que se disfrutaba de la calle y las familias eran mucho más grandes que ahora, cuando los hijos únicos son una realidad mayoritaria. Como transmisores de otro tipo de conocimiento, los abuelos les enseñan juegos tradicionales totalmente novedosos para los más pequeños. Amplían así su catálogo de entretenimiento para los momentos de ocio con amigos y recuperan tradiciones no tan lejanas. ¿Cómo es tu relación con los abuelos de tu hijo o hija? ¿Os lleváis fenomenal o necesitáis limar alguna aspereza?