Hay ocasiones en las que, no importa cuánto lo deseemos, el embarazo natural no se produce.

Muchas de las causas de infertilidad femenina tienen algún tipo de tratamiento o solución que permiten que una mujer pueda quedarse embarazada, si bien no de forma natural.

Uno de los tratamientos más utilizados para lograr un embarazo en mujeres que, por la razón que sea, no lo logran de forma natural, es la Fecundación In Vitro.

proceso de fecundación in vitroQué es la Fecundación In Vitro

La Fecundación In Vitro es un tipo de reproducción asistida que se emplea muy a menudo para ayudar a concebir tanto a mujeres solteras que desean tener hijos como a parejas que o bien no pueden o no consiguen quedarse embarazadas.

Se trata de un proceso muy complejo y costoso cuyo éxito depende de un gran número de factores pero que aún así tiene un alto índice de eficacia.

Fecundación In Vitro: En qué consiste

Como ya hemos mencionado, la Fecundación In Vitro es un proceso largo y muy complicado. Nuestra recomendación es que busques una clínica con un alto índice de éxito y que esté muy recomendada, porque es imprescindible que te sientas acompañada durante todo el proceso y que te den toda la información necesaria con la máxima claridad posible.

En términos generales el proceso de Fecundación In Vitro consiste en extraer una cantidad limitada de óvulos maduros y fecundarlos con esperma de forma artificial en un laboratorio. Una vez los óvulos han sido fecundados se vuelven a introducir en el útero y se espera a que al menos uno de ellos se fije y se produzca el embarazo.

A continuación, vamos a explicarte el proceso de Fecundación In Vitro paso a paso para que puedas comprender todo lo que conlleva, las ventajas y también los riesgos.

Paso 0: Preparación previa

Una vez que hayas elegido tu clínica de reproducción asistida, tanto tu pareja (si la tienes) como tú, tendréis que haceros una serie de pruebas para analizar el estado de tus óvulos y su cantidad. Tu pareja o donante también deberá hacerse un análisis de esperma.

Por otro lado, ambos tendréis que someteros a pruebas de análisis de infecciones y enfermedades de transmisión sexual y la futura mamá tendrá que hacerse un examen del estado del útero.

Más allá de las pruebas médicas, la clínica os planteará una serie de preguntas que es importante considerar y hablar largamente con la pareja antes de empezar el proceso. Entre ellas están:

  • ¿Qué número de embriones deseas transferir al útero de una sola vez?
  • ¿Qué se debe hacer con los embriones que no transfieras?
  • ¿Qué harás en caso de embarazo múltiple?
  • ¿Tienes en cuenta las posibles complicaciones, tanto físicas como legales, que puede tener este procedimiento?

Todas estas cuestiones y varias más tendrás que considerarlas y tomar decisiones de acuerdo con tus principios morales y tus capacidades emocionales y psicológicas. La Fecundación In Vitro no es un paseo por el parque y debes estar muy decidida y comprender muy bien todas sus implicaciones.

Paso 1: Inducción a la ovulación

El primer paso del proceso de Fecundación In Vitro consiste en la toma de hormonas para estimular los ovarios y lograr así que maduren varios óvulos al mismo tiempo (el ciclo normal es uno al mes). Para lograr esta sobre estimulación de los ovarios y la maduración acelerada de los óvulos se emplean varias medicinas, algunas de ellas inyectables, como las hormonas y otras de vía oral, como los suplementos de progesterona.

El objetivo de este cóctel de hormonas sintéticas y medicamentos es que los óvulos se desarrollen y maduren, pero sin que sean liberados antes de tiempo y poder extraerlos.

Paso 2: Extracción de óvulos

La extracción de óvulos es un proceso quirúrgico mediante el cual el médico extraerá los óvulos maduros que se hayan generado en el paso anterior, mediante una técnica de aspiración.

Antes de la operación te darán analgésicos y un sedante para que estés anestesiada durante todo el proceso. La extracción de óvulos dura entre 20 y 30 minutos y los óvulos obtenidos se guardan en un líquido de cultivo para su posterior fertilización (si son adecuados).

Debes tener en cuenta que no todos los óvulos que se extraigan se podrán fertilizar.

Es posible que después de la operación notes algunos efectos secundarios como calambres, presión en la zona o falta de apetito.

Paso 3: Obtención de espermatozoides

Si tienes pareja masculina, entonces tendrá que aportar una muestra de semen la misma mañana de tu operación de extracción de óvulos. Por norma general, la muestra se obtiene recurriendo sencillamente a la masturbación, pero en caso de ser necesario, hay otros métodos artificiales para obtenerla.

Si estás recurriendo a un donante, la muestra de semen estará ya preparada.

Paso 4: Fertilización

Una vez que los óvulos y los espermatozoides han sido extraídos se procede a inseminar el óvulo de forma artificial mediante uno de estos dos métodos:

  • Convencional: Óvulos y espermatozoides se juntan y se dejan incubar para que ellos solos viajen hasta los óvulos y los fertilicen.
  • Inyección Intracitoplasmática: Consiste en inyectar de forma manual un espermatozoide sano por cada óvulo maduro. Se suele recurrir a este método cuando la causa de la infertilidad es la cantidad o calidad de los espermatozoides.

Dependiendo de tu caso, puede que tu médico sugiera recurrir a otros métodos más complejos.

Paso 5: Transferencia de embriones

Este paso del proceso de Fertilización In Vitro consiste en devolver los embriones que se hayan logrado crear en el paso anterior al útero. Tiene lugar, normalmente, entre dos y cinco días después de haber hecho la extracción de óvulos.

Aunque es un procedimiento que no duele, cabe la posibilidad de que te den un sedante suave y de que sufras algunos calambres.

El proceso de transferencia se hace empleando un catéter flexible que se introduce en la vagina hasta el útero, el cual se conecta a unas jeringuillas que es la que contiene los embriones.

Entre 6 y 10 días después de la recolección de óvulos, uno de los embriones debería implantarse en el útero, produciendo así un embarazo.

Algo que debes tener presente es que pueden darse otros dos casos: Que ningún embrión se implante (por lo tanto, el procedimiento no ha tenido éxito) o, por el contrario, que se implanten más de uno, dando lugar a un embarazo múltiple.

Paso 6: Tras el procedimiento

Una vez terminado el proceso, podrás volver a tu vida normal, aunque es probable que aún sufras algunos efectos secundarios de las hormonas y los procedimientos, como molestias o malestar en la zona de los ovarios.

Es posible que sientas calambres, estreñimientos, sensibilidad en los pechos y que se secreciones un líquido transparente en los días siguientes a la transferencia de óvulos. Todo esto es normal, incluso si hay una leve hemorragia.

Si sintieses dolores más intensos o notases que sangras mucho, sí deberías acudir inmediatamente al médico.

Paso 7: Resultados del proceso

En un plazo de dos semanas deberías saber si has logrado quedarte embarazada o no. En el caso de haber tenido éxito con el tratamiento, tu médico te derivará a un ginecólogo que pueda seguir tu embarazo.

En cambio, si el procedimiento ha fracasado, te indicarán que dejes de tomar progesterona y tendrás que esperar unos días a que te llegue el periodo. Después de esto, puedes decidir si deseas volver a intentarlo.

Quién puede hacerse una FIV

La Fecundación In Vitro puede ser una solución para aquellas personas que de verdad desean quedarse embarazadas, pero por diversas causas no pueden. Serás candidata a la Fecundación In Vitro si la dificultad para quedarte embarazada procede de:

  • Problemas de infertilidad masculina: La FIV es una solución si el problema está en la calidad y/o cantidad de espermatozoides de tu pareja.
  • Trastornos de ovulación: Si tu ovulación no es regular, la FIV es una forma más segura de lograr una concepción.
  • Infertilidad inexplicable: Se llama así a los casos en los que no se logra encontrar ninguna causa para la infertilidad.
  • Riesgo de trastornos genéticos: Si alguno de los padres puede transmitir un trastorno genético al bebé, la Fecundación In Vitro permite la posibilidad de hacer un examen genético de los embriones para descartar aquellos que presenten ese trastorno.
  • Preservación de la fertilidad: Si no tienes problemas de fertilidad, pero temes tenerlos en un futuro (debido a tratamientos médicos como por ejemplo quimioterapia) puedes emplear la extracción de óvulos para conservar los sanos y más adelante emplear la FIV para concebir.
  • Ligadura de trompas: Si te sometiste previamente a una ligadura de trompas y has cambiado de opinión.

Aunque la mayoría de las mujeres pueden someterse a un tratamiento de Fecundación In Vitro, no está indicada en todos los casos de infertilidad y hay una serie de factores que afectan a las probabilidades de tener un hijo sano mediante esta técnica.

  • La edad es un factor de riesgo: Para las mujeres de más de 41 años, es recomendable emplear óvulos de una donación, en lugar de los propios. La edad avanzada también conlleva otros riesgos durante el embarazo.
  • Antecedentes: Las probabilidades de tener una FIV exitosa aumentan si la mujer ya ha tenido algún hijo con anterioridad.
  • Motivo de la infertilidad: Como hemos comentado, dependiendo de la razón por la que el embarazo natural no se está produciendo la FIV puede ser una solución o no. En casos de endometriosis grave, por ejemplo, las probabilidades de lograr un embarazo son más bajas.
  • Obesidad y obesidad mórbida: Tener un sobrepeso muy severo afecta considerablemente a las posibilidades de conseguir tanto un embarazo como desarrollar un bebé sano.

Tu médico te explicará si eres apta o no para este tipo de tratamiento y por qué.

proceso de fecundación in vitroInconvenientes de la Fecundación In Vitro

Por supuesto, el tratamiento de Fecundación In Vitro también tiene sus inconvenientes:

  • Precio: La Fecundación In Vitro es un procedimiento caro que no todo el mundo se puede permitir. Además, muchas veces requiere pasar por el más de una vez hasta lograr el embarazo.
  • Éxito variable: Como ya hemos comentado, dependiendo de tu situación, el éxito no está garantizado.
  • Invasivo: Se trata de un proceso durante el cuál tendrás que tomar muchos medicamentos variados, incluyendo hormonas que afectarán a tu cuerpo y tu estado emocional. También tendrás que pasar por muchas pruebas médicas y un mínimo de una intervención quirúrgica.
  • Tiempo: No siempre se consigue el embarazo al primer intento. Aunque un ciclo dura aproximadamente entre uno y dos meses desde la preparación, podrías tener que repetir el proceso varias veces.
  • Posibilidad de embarazo múltiple: Si no estás preparada para un embarazo múltiple, la FIV podría no ser para ti. Los embarazos de al menos dos bebés son muy comunes con este procedimiento.
  • Síndrome de Hiperestimulación Ovárica: Las hormonas administradas pueden hacer que tus ovarios se estimulen en exceso, produciendo molestias y dolores en esa zona.

El proceso de Fecundación In Vitro puede ser lo que necesitas para crear una familia, pero es importante que te prepares y seas consciente de los riesgos físicos y emocionales que conlleva.

 

Fuentes:

Fecundación In Vitro (FIV) – IVI

La fecundación in vitro (FIV) – ¿Qué es y cuál es su precio? – Reproducción Asistida ORG

Fecundación in vitro (FIV) – Medline Plus

Fertilización in vitro – Mayo Clinic

 

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