Dentro de las pruebas rutinarias al recién nacido en el hospital se realiza la detección de hipoacusia o sordera, una prueba no invasiva que se realiza mientras duerme. Cinco de cada mil nacidos pueden presentar problemas de audición, una estimulación auditiva precoz es necesaria para la adquisición del lenguaje y favorecer su comunicación.

¿Hay factores de riesgo?

  • Si hay antecedentes familiares de sordera.
  • Infecciones o toma de medicación de la madre durante el embarazo.
  • Si se producen complicaciones en el parto.
  • Que el recién nacido sea prematuro o de bajo peso.

Si el bebé no presenta ninguna alteración en ese momento eso no significa que no pueda aparecer después por lo que es importante conocer los hitos más frecuentes de la evolución del bebé en sus primeros meses en lo relacionado con su capacidad auditiva, son estos:

De 0 a 3 meses

  • Se sobresalta ante ruidos fuertes o inesperados.
  • Se distrae de la toma o parpadea si hay ruidos.

De 3 a 6 meses

  • Reconoce la voz de la madre o figura de apego.
  • Empieza a buscar la fuente de los sonidos o ruidos.
  • Gira la cabeza o mueve los ojos ante sonidos que le llaman la atención.

De 6 a 9 meses

  • Emite sonidos y comienza a balbucear.
  • Presta atención a juguetes musicales, sonajeros, …

De 12 a 15 meses

  • Reconoce su nombre.
  • Imita sonidos.
  • Comienza a emitir sus primeras palabras con significado.
  • Entiende el “no”.

De 18 meses a 2 años

  • Su vocabulario va aumentando progresivamente.
  • Comienza a hacer frases sencillas.
  • Identifica, señala y conoce los objetos de su entorno.

A partir de 3 años

  • Las frases comienzan a ser más largas debido a que su vocabulario ha aumentado considerablemente.
  • Reconoce y nombre las acciones que ve dibujadas, por ejemplo en cuentos.
  • Es capaz de comunicarse tanto con sus iguales como con adultos.

Si notas que tu bebé no sigue este patrón de desarrollo o tienes dudas consulta con tu pediatra.