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10 consejos para lograr que los niños coman bien o para que tú no te preocupes en exceso

En una escala del 1 al 10, ¿cuánto te preocupa que tu hijo coma regular? Ya no decimos que coma mal, tan sólo regular. Seguramente el número elegido se acerque peligrosamente a 10, ¿verdad? Y es que la alimentación de nuestros hijos es uno de los temas que más nos preocupan a los padres. Quizá sea porque desde que nacen los sometemos a un férreo control de peso y talla y nos esclavizamos con los percentiles.

Respetando las diferencias

La alimentación es un tema muy importante, por supuesto, pero también es esto debemos tener muy presente que cada niño es diferente, que no todos evolucionan de la misma manera y, fundamental, que no todos tienen la misma necesidad alimentaria o apetito. Y debemos respetar todas estas diferencias para que nuestros hijos desarrollen una relación saludable con la comida.

Muchas veces nuestra actitud negativa, nuestra insistencia, incluso nuestro nerviosismo juega un papel demasiado determinante en cómo ve el niño la comida. Es decir, responsabilizamos enteramente al niño de ‘lo mal que come’ sin darnos cuenta que quizá nosotros, los adultos, tenemos mucho que ver.

Ver las cosas de otro modo

  1. No hay buenos ni malos comedores de nacimiento. El ambiente a la hora de comer, lo que ven en la mesa, en casa, influirá en tus hijos y afectará a sus hábitos de alimentación. Mejor prescindir de etiquetas.
  2. Evitar los alimentos “trampa”, es decir, aquellos que llevan azúcares, aditivos, potenciadores de sabor. Si se acostumbran a esos sabores difícilmente querrán probar o comer alimentos más naturales, con sabores más suaves.
  3. No obligues, no coacciones, no utilices la comida como premio o castigo.
  4. Olvida los alimentos precocinados, no te dejes engañar con aquello de “no tengo tiempo para cocinar”. Preparar alimentos a la plancha o al horno no lleva tanto tiempo como piensas, tardarás lo mismo que en calentar lo precocinado. Y los beneficios nutricionales son bien diferentes entre unos y otros.
  5. No premies a tus hijos con chucherías o alimentos poco saludables.
  6. El ejemplo de los padres será fundamental para que los hijos coman saludablemente.
  7. Desde que comiencen con la alimentación complementaria, invita a probar sin forzar. Es muy importante que vea todo tipo de alimentos en la mesa. Recuerda que al principio seguramente querrá tocar, estrujar, jugar con ellos. Deja que experimenten, aquel dicho de “con la comida no se juega” estaba equivocado. Si juegan, seguramente después se lo querrán comer ;)
  8. Si no quiere comer más, respétalo. Realmente, ¿vale de algo insistir en que coma dos cucharadas más?
  9. A partir del año de edad los niños estancan en su crecimiento y quizá tengas las sensación de que no comen tanto como antes, ¡es normal! Poco a poco estabilizará su apetito.
  10. No te obsesiones con los percentiles, sencillamente es una medida que sirve para que su pediatra pueda tener información sobre su curva de crecimiento.

Publicado el 13 Jun, 2016