¡Ha llegado el momento! Tu bebé va adquiriendo autonomía y ha comenzado a gatear. Su curiosidad y su ansia por superarse y descubrir cosas nuevas hacen que tengamos que modificar costumbres en nuestro hogar y tomar ciertas precauciones para evitar accidentes domésticos.

El gateo y su repercusión en el cerebro del bebé

El gateo potencia un óptimo desarrollo y control motor que favorecerá el momento de la bipedestación y otras habilidades como pueda ser la escritura, pues gracias al gateo se va desarrollando la coordinación cerebral ojo-mano. Increíble, ¿no os parece? Todo ello tiene una importante repercusión en la maduración del cerebro.

Las bondades del gateo quedan claras, pero ahora debemos considerar la parte práctica. ¿Cómo conseguimos que nuestro bebé no se haga daño?

Recomendaciones para evitar accidentes

  • A pesar de querer moverse solo, sigue siendo un bebé, y como tal sigue usando pañal, así que no lo dejes solo nunca en el cambiador. Su afán por explorar le llevará a querer levantarse o girarse con el peligro que ello conlleva.
  • Si no las tienes ya, empieza a usar alfombrillas antideslizantes en la bañera. Comenzará a sentarse, a chapotear, incluso a querer levantarse. Tener una base firme le dará confianza y a ti mucha seguridad.
  • Ponte a su altura, y fíjate la cantidad de objetos pequeños y peligrosos que puede llevarse a la boca: adornos, útiles de escritura, piezas pequeñas, cualquier objeto susceptible de ser “probado” y de pequeño tamaño ha de ser retirado.
  • No debe entrar en la cocina, existen unas vallas muy prácticas (que podréis encontrar en tiendas de puericultura o hipermercados) que impedirán a tu bebé pasar a un espacio altamente peligroso.
  • Si no tienes una valla o no puedes instalarla, pon seguros en todos aquellos cajones que tengan cuchillos, objetos cortantes, detergentes, productos de limpieza. O bien ponlos fuera de su alcance.
  • Tapa los enchufes con protectores, atraen a los bebés de una forma especial.
  • Pon frenos o protectores en las puertas, seguros en las ventanas, vallas en las escaleras.
  • Fija a la pared muebles pequeños que pueda tirarse encima. Piensa que se sujetará a cualquier superficie para poder ponerse en pie.

Y recuerda que poco a poco irá asumiendo riesgos para intentar ponerse en pie y comenzar a andar. Debemos ayudar lo justo a nuestro bebé, si nos lo pide. Sino, dejémosle establecer sus límites, averiguar qué puede o no puede hacer, explorar, en definitiva, aprender.