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Guía completa de alimentación en la lactancia

alimentación para la lactancia

Durante todo el embarazo has tenido que cuidar tu alimentación, nueve meses donde has vigilado atentamente qué, cuánto y cuándo comes. Sabemos que te ha podido resultar un poco pesado, pero es importante que, ahora que tienes a tu peque contigo, sigas cuidando vuestra alimentación.

Estás a punto de descubrir que la etapa de la lactancia materna es una etapa llena de conexión, aprendizaje y, por supuesto, muchas preguntas. Tras el parto, el cuerpo de la mujer continúa realizando una labor extraordinaria: producir el alimento perfecto para el crecimiento del recién nacido. Es natural que surjan dudas sobre si la dieta de la madre influye en la calidad de la leche o en el bienestar del bebé. En Suavinex, queremos acompañarte para que vivas esta fase con tranquilidad, entendiendo que alimentación y lactancia van de la mano, pero sin necesidad de caer en restricciones excesivas o mitos.

¿Cuál debe ser la alimentación de una madre lactante?

La alimentación en la lactancia materna no requiere una dieta «especial» o restrictiva, sino más bien un enfoque equilibrado, variado y suficiente. Durante este periodo, el cuerpo tiene un gasto energético mayor, por lo que es fundamental asegurar una ingesta adecuada de nutrientes.

  • Hidratación constante: La sed suele aumentar durante las tomas. No es necesario forzarse a beber litros de agua, pero sí escuchar al cuerpo y mantener una botella cerca (y seguro que te sabe mejor con nuestro Termo para líquidos Special Occasions).
  • Calorías de calidad: Se estima que se necesitan unas 300 o 400 calorías adicionales al día. Estas deben provenir de alimentos densos en nutrientes: frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y proteínas magras.
  • Nutrientes clave: El yodo, el hierro, el calcio y los ácidos grasos Omega-3 (DHA) son vitales. El DHA, presente en pescados azules de tamaño pequeño, es esencial para el desarrollo cerebral y visual del lactante.
  • Frecuencia: Es preferible realizar varias comidas pequeñas al día para mantener los niveles de energía estables.

Una buena alimentación para la lactancia es aquella que va a permitir que la mamá se recupere del parto mientras proporciona al bebé todo lo que necesita para su desarrollo.

¿Qué no se debe comer cuando se está lactando?

A menudo, las madres reciben listas interminables sobre qué no comer en la lactancia, muchas veces basadas en mitos. La realidad es que hay muy pocos alimentos estrictamente prohibidos, aunque sí existen sustancias que deben limitarse o vigilarse estrechamente según la evidencia de instituciones como la AESAN y Mayo Clinic.

Lo que realmente debe evitarse o controlarse es:

  1. Alcohol: No existe un nivel seguro de alcohol en la lactancia. Pasa rápidamente a la leche materna y puede afectar el desarrollo neurológico y los patrones de sueño del bebé.
  2. Exceso de cafeína: Un consumo moderado (una o dos tazas de café al día) suele ser tolerado, pero el exceso puede causar irritabilidad y falta de sueño en el lactante.
  3. Pescados con alto contenido en mercurio: Grandes especies como el pez espada, el tiburón o el atún rojo deben evitarse debido a la acumulación de metales pesados.

Fuera de estos puntos, la alimentación en la lactancia debería ser lo más normalizada posible para asegurar que la madre no sufre carencias nutricionales.

¿Cómo afecta la dieta de la madre al lactante?

Es un error común pensar que si la madre come mal, su leche no será nutritiva. El cuerpo humano prioriza la supervivencia del bebé, por lo que la leche materna mantendrá su calidad extrayendo los nutrientes de las reservas de la madre. Por ello, una mala alimentación durante la lactancia afecta principalmente a la salud y energía de la mujer.

Sin embargo, la dieta sí influye en otros aspectos como el sabor, la composición o la presencia de alérgenos en la leche. Hay alimentos como el ajo, la cebolla, el espárrago o las especias que cambian ligeramente el sabor del «menú» del día. Esto es positivo, ya que prepara al bebé para la futura alimentación complementaria. También afecta el tipo de grasa que consume la madre (insaturada frente a saturada) porque esto se refleja en la composición de la leche. Además, en bebés con sensibilidad, algunas proteínas (como las de la leche de vaca) pueden pasar a través de la leche materna y causar reacciones, aunque esto debe ser diagnosticado siempre por un pediatra.

¿Qué alimentos evitar durante la lactancia?

Si te preguntas qué no puedo comer en la lactancia, la respuesta se centra más en la seguridad alimentaria que en el alimento en sí. Más allá de los mencionados anteriormente, conviene prestar atención a estos 5 alimentos prohibidos en la lactancia (o bajo vigilancia estricta):

  1. Pescados grandes (mercurio): Pez espada, atún rojo o lucio.
  2. Alcohol: Por los riesgos ya comentados en el sistema nervioso.
  3. Suplementos de herbolario no contrastados: Muchas infusiones o suplementos «naturales» pueden ser tóxicos para el bebé. Consulta siempre la información de estos suplementos.
  4. Exceso de cafeína y bebidas energéticas: Pueden provocar sobreestimulación en el recién nacido.
  5. Alimentos con riesgo de patógenos: Aunque la lactancia es más permisiva que el embarazo, se debe mantener una buena higiene para evitar infecciones que debiliten a la madre.

Alimentos que producen cólicos al bebé durante la lactancia

Existe la creencia popular de que ciertos vegetales consumidos por la madre causan gases en el bebé. Sin embargo, no hay evidencia científica que demuestre que no comer en la lactancia para evitar cólicos del lactante implique eliminar las legumbres o las coles. Los gases de la madre se producen en su intestino y no pasan a la leche.

No obstante, si notas que el bebé presenta llanto inconsolable o malestar cada vez que consumes un alimento concreto, podría tratarse de una sensibilidad. El alimento que más frecuentemente se relaciona con los cólicos de origen alimentario (siempre bajo sospecha médica) es la proteína de leche de vaca. Si sospechas de ello, no elimines lácteos por tu cuenta, acude al especialista para realizar una dieta de exclusión controlada.

Alimentos que hinchan al bebé en la lactancia

Al igual que ocurre con los cólicos, muchos mitos rodean a los alimentos que hinchan al bebé en la lactancia. Se suele decir que el brócoli, la coliflor, las alubias o los garbanzos «hinchan» al pequeño y luego toca sacar los gases del bebé. Esto es físicamente imposible: la fibra y los compuestos que generan gas en la madre no viajan por el torrente sanguíneo hasta las glándulas mamarias.

Si el bebé está hinchado, suele deberse a:

  • Inmadurez de su sistema digestivo.
  • Deglución de aire durante la toma (mal agarre).
  • Sobreestimulación o llanto prolongado.

Por tanto, no restrinjas estos alimentos tan saludables de tu dieta, ya que son excelentes fuentes de vitaminas y fibra necesarias para tu propia recuperación.

Vivir la alimentación y lactancia con naturalidad es el mejor regalo que puedes hacerte a ti y a tu hijo. Recuerda que no existe una dieta perfecta, sino una madre que se cuida para poder cuidar. Disfruta de la variedad, mantente hidratada y no dudes en consultar con profesionales si sospechas de alguna intolerancia o alergia alimenticia en tu pequeño. En Suavinex, seguimos innovando en productos que facilitan este vínculo, desde extractores de leche hasta accesorios de lactancia, para que tú solo tengas que preocuparte de disfrutar este momento único.

Fuentes:

Nutrición durante la lactancia: consejos para mamás – Mayo Clinic

Alimentación y nutrición de la madre durante la lactancia – Reproducción Asistida ORG

La alimentación durante la lactancia – AESAN

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Publicado el 03 Feb, 2026

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