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Cosas de primeriza que no repetirás con tu segundo hijo

Preparar la llegada del primer hijo puede llegar a ser un verdadero tsunami en vuestras vidas. Entre el síndrome del nido, la inexperiencia y lo protectoras que nos volvemos. No sólo eso, sino que tendemos a tener ciertos comportamientos que si tenemos la oportunidad de tener un segundo hijo cambiarán y mucho.

Cosas de primeriza

  1. Se acabó hacer un ajuar interminable. Ahora sabemos que si compramos mucha ropa, se le quedará pequeña a la primera semana. Mejor comprar en tallas más grandes o ir comprando según vaya creciendo.
  2. No pasa nada por no estrenar. Con el primer hijo nos hace ilusión que todo sea nuevo, pero con el segundo o sucesivos nos volvemos muy prácticas. Heredará muchas cositas del hermano mayor, o de amigos o familiares.
  3. Nada de mil artículos. Que si cuna, minicuna, hamaca, parque,….. muchas cosas que en ocasiones no utilizas. Al principio creemos que utilizaremos todo pero será tu bebé quien decida y al final son muy prácticos ;)
  4. Se acabó el preocuparte de que llegue a los hitos marcados por edades. Bastante tendrás con vigilar que el hermano mayor no le arrastre a compartir juegos. Y será él, su hermano o hermana, quien mejor sepa estimularle.
  5. Ya no te sentirás culpable por no jugar, estimularle, enseñarle los colores o bajarle al parque para que esté con otros niños a diario. Aprenderá a base de jugar más tiempo solo y de ver a hermanos mayores. Somos multitarea, pero no tanto.
  6. ¿Se ha dado un golpe? “Nada cariño, esto no es nada, a seguir jugando”, esa será tu frase en contraste con el dramón que hiciste aquella vez con tu peque mayor. Dejamos de ser tan protectoras, ¡es un hecho!
  7. ¿Recuerdas aquellos baños relajantes que dabas a tu primer bebé? Y luego venía un rico masaje y mimos y ….. Con dos olvídate, todo mucho más rápido y en cuanto se pueda sentar solito a la bañera con el hermano, todos juntos y así es más rápido.
  8. ¿Baños diarios? Habrá días muy complicados, no pasará nada si te saltas alguna que otra tarde.
  9. Esterilizar y lavar todo para que quede impoluto. Ni tiempo ni ganas te quedarán cuando te conviertes en bimadre. Ni hablamos si hay un tercero.
  10. Cuando llega el primer bebé no deseas que nadie lo coja o lo toque. Nos volvemos muy protectoras. Pero con el segundo retoño cualquier brazo que se ofrezca bienvenido será porque te permitirá seguir tachando cosas de tu lista de tareas del día, o podrás hacer caso al mayor o incluso darte una ducha calentita.

Todas hemos sido novatas y no es pecado, pero en maternidad como en tantas otras cosas, ¡la experiencia es un grado! Cuéntanos qué cosas hiciste tú con el primero que no has repetido con el segundo :)

Publicado el 04 Jul, 2016

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