El meconio es el primer excremento de los niños recién nacidos. En definitiva: la primera caca de su vida. Aunque su aspecto pueda parecerte extraño, no te asustes cuando la veas. Se trata de una sustancia espesa, viscosa y de color verdoso muy oscuro, de aspecto desagradable. ¿Cuál es la causa? Su composición. Moco, bilis, células muertas y otras secreciones del estómago y el hígado son los ingredientes que conforman el meconio definitivo. Su formación comienza en el periodo fetal y se acumula en el colon del bebé durante la gestación. ¿Sabes cuándo hace acto de presencia? Unas 48 horas después del nacimiento del bebé. Su consistencia hace que resulte un poco difícil de limpiar, así que ármate de paciencia cuando te toque cambiar ese primer pañal. Por eso es importante que incluyas varios bodies en la maleta del hospital.

El término meconio significa “jugo adormecedor” u “opio” y, como tantas otras palabras en castellano, deriva de una griega: Mekoni.