En las V Jornadas Suavinex para matronas tuvimos la suerte de contar con el Doctor Adolfo Gómez Papí, pediatra neonatólogo, precursor del Método Canguro en nuestro país y defensor del contacto piel con piel tras el nacimiento.

Durante la Jornada profundizamos en el significado del “contacto piel con piel” y su diferencia con el llamado “método canguro”(MMC). Y es que durante nueve largos meses el bebé se desarrolla en el interior del vientre materno, conociendo su esencia, oliendo el líquido amniótico, caliente, protegido, seguro. Pero el día del parto llega y el bebé se enfrenta a un cambio brusco donde es separado de lo único que conoce: su madre.

Tres necesidades fundamentales

El protocolo hospitalario separa al bebé de su madre olvidando que los mamíferos tienen tres necesidades fundamentales: protección, calor y alimento. El contacto con la madre ayuda al recién nacido –a través de la vista, el tacto, el olfato, el oído- a adaptarse al ambiente extrauterino de una forma no traumática. El Doctor Gómez Papí afirma rotundamente que el mejor lugar para el bienestar del bebé es el cuerpo de su madre. Y como madres que somos esbozamos una tímida sonrisa, sabedoras de la gran verdad que encierran sus palabras.

Ese íntimo contacto, que no debe ser interrumpido por nadie, favorece el inicio de la lactancia materna. Desde que comenzaron a poner en práctica este método, en el año 1995, se observó el tiempo que necesitan los recién nacidos para explorar y alcanzar el pecho materno, y la conclusión es que el 90% de ellos necesitan al menos una hora para agarrarse al pecho de forma espontánea y sin ninguna ayuda. Los bebés que así lo hacen no suelen tener dificultades de agarre posterior y además supone una ayuda importante al éxito de la lactancia materna.

Es justo en ese momento donde comienza el vínculo afectivo que hace que nos enamoremos de nuestros hijos, algo fundamental para su supervivencia, ¡puro instinto! La primera hora de vida del bebé es un momento especialmente valioso para que se establezca ese vínculo de amor.

Gracias a este contacto precoz la relación de apego se afianza y se refuerza. El apego permite la regulación de las emociones de la madre y el bebé, regula el estrés postparto o incluso que la temperatura de la madre pueda llegar a regular el calor corporal del recién nacido. Favorece incluso la ausencia de cólicos del lactante e implica un menor riesgo de muerte súbita.

Método Cánguro

Y si el contacto piel con piel es tan importante en el recién nacido el Método Canguro (MMC) en bebés prematuros es fundamental. Este sencillo método que implica el contacto directo con la madre (o el padre) fortalece a estos bebés física y emocionalmente. El contacto íntimo favorece la maduración física y refuerza el vínculo con su madre, algo beneficioso para ambos. El Doctor Gómez Papí nos explica cómo se reduce el estrés de la madre cuando puede aferrarse a su pequeño bebé y además ayuda a instaurar la lactancia materna. Si la leche de la madre es importante para todos los bebés recién nacidos, en el caso de los prematuros podemos afirmar que se trata de una medicina.

El MMC permite un ahorro considerable de recursos hospitalarios. Aquellos bebés que tienen esta vinculación con sus madres evolucionan mucho más favorablemente, requieren menos manipulaciones y reciben el alta antes. En un estudio llevado a cabo en el Hospital Joan XXIII, se ha demostrado que con este sistema se ha reducido en 17 días de media la estancia hospitalaria de los recién nacidos prematuros, lo que conlleva un ahorro de alrededor de 7.600 euros por niño. Un método efectivo e imposible de mejorar.

Hemos detectado que al mismo tiempo que se reduce la ansiedad y angustia de los padres de niños prematuros, logramos que pierdan el miedo a atender las necesidades especiales de estos bebés, que también se sienten más seguros. En definitiva, devolvemos a los padres el protagonismo de cuidar a sus hijos al mismo tiempo que reducimos la estancia hospitalaria de los neonatos prematuros”, concluye el Dr. Gómez Papí, quien defiende la necesidad de generalizar la implementación de este método, tal y como demanda la Organización Mundial de la Salud (OMS) y como demandan muchas familias, muchas madres.

La matrona

El papel de la matrona en los primeros momentos es vital para ayudar y guiar a la madre, para hacerla sentirse segura y confiada y favorecer esa intimidad tan necesaria tras el nacimiento del bebé.

El amor, el apego y el vínculo madre-bebé son tres pilares básicos sobre los que debemos apoyarnos todos: pediatras, matronas, padres y madres.

Casi 300 matronas pudieron escuchar al Doctor Gómez Papí en la V edición de las Jornadas Profesionales Suavinex celebradas en Madrid el pasado miércoles. Otras tantas tendrán la oportunidad de hacerlo el próximo 28 de mayo en Barcelona. ¡No os lo perdáis!