El baño de tu bebé es un momento muy especial tanto para él como para los padres, es una buena oportunidad para fortalecer el vínculo entre ambos, compartir sensaciones e iros conociendo todavía más. Por eso, utilizar los productos adecuados y acertar en la manera de hacerlo es esencial para que la hora del baño sea agradable para toda la familia.

¿A qué temperatura hay que bañar al bebé?

Cuidar la piel de los más pequeños de la casa es una tarea esencial para evitar problemas de piel de los bebés. Sin embargo, a veces puede resultar difícil porque se trata de pieles especialmente delicadas que se pueden irritar y resecar con facilidad. Por eso, dar con la temperatura ideal, tanto del agua como de la habitación en la que lo vas a bañar, es uno de los factores a tener en cuenta para mantener el buen cuidado de la piel del bebé.

Para evitar quemaduras, siempre pondremos el agua tibia, ni muy fría ni muy caliente. La temperatura para bañar a un bebé recién nacido ideal sería una temperatura de 38 grados, así ni será muy alta para el bebé ni demasiado baja como para que coja frío. Asegúrate de que el baño tenga una temperatura cálida y agradable y comprueba siempre la temperatura del agua con la mano antes de empezar con el baño.

Bañar al bebé: ¿en la ducha o en la bañera?

El gran dilema del baño en recién nacidos llega cuando hablamos del lugar y la manera en la que debemos hacerlo, ya que estamos hablando de gustos y preferencias de cada familia. Unos prefieren en la ducha, otros en la bañera y otros muchos optan por usar bañeras portátiles, también conocidas como tinas. Cualquier opción es válida mientras el bebé se sienta cómodo, y no te preocupes porque notarás cuándo tu hijo está a gusto o no porque él mismo te lo indicará. Aun así, sí que existen recomendaciones que puedes seguir para bañarlo según la edad que tenga el pequeño.

Baños de esponja hasta que caiga el cordón umbilical

Son los primeros días de vida de tu pequeño y no sabes cómo asearlo con delicadeza. En esta situación los expertos recomiendan optar por los baños de esponja hasta que al bebé se le caiga el cordón umbilical, lo que puede tardar entre una y tres semanas desde su nacimiento. ¿En qué consiste eso? Pues es tan sencillo como recostar boca arriba a tu bebé en una superficie cálida y plana para, con un paño húmedo, limpiar las partes del cuerpo más expuestas a ensuciarse.

En este caso podrás optar por una esponja hidrófil para bebé, su suave textura es perfecta para cuidar la piel de tu bebé. Asimismo, también puedes decantarte por la esponja de fibra natural para bebé, la esponja perfecta para el aseo diario de tu bebé.

esponja de fibra natural para bebe

 

esponja hidrofil para bebe

Baños en una tina a partir de las tres semanas de vida

Una vez se le haya caído el cordón umbilical, ya podrás pasar a bañarlo en una bañera portátil, en la que los dos estaréis cómodos y empezaréis a disfrutar de esta rutina juntos. Al principio quizás es más difícil controlar la temperatura del agua, así que utilizar un termómetro para baño del bebé Hygge es una buena manera de medir de forma precisa la temperatura del agua.

termometro para bano del bebe hygge

 

Bañar a tu bebé en la ducha o en la bañera

Puedes bañar a tu bebé en la bañera y, cuando sea más mayor, hacer el cambio a la ducha, o empezar directamente a bañar al bebé en una bañera grande. Aunque los pediatras recomiendan que cuando son más pequeños es mejor que lo hagan en una bañera porque es más relajante y tienen un espacio de juego, la ducha también ofrece ventajas que la piel de tu hijo agradecerá, ya que no se resecará tanto al no estar tanto rato expuesta al agua. Es una decisión personal de cada familia e igual de válida.

¿Debe bañarse a un bebé recién nacido todos los días?

Otra de las dudas más recurrentes a la hora de afrontar la rutina de baño es la frecuencia con la que debemos bañar al recién nacido. Siempre se ha tendido a pensar que era necesario bañarlo cada día, aunque lo cierto es que a día de hoy los expertos recomiendan que con bañar a un bebé dos o tres veces a la semana es suficiente hasta que crezca y adquiera más movilidad, más o menos hasta que cumpla el primer año de vida.

Esto es así precisamente porque, como hemos comentado, la piel del bebé es muy sensible y puede dañarse si está sobreexpuesta a agentes externos que puedan resecar la piel. Además, los recién nacidos tampoco sudan ni se ensucian tanto como para que sea necesaria una ducha diaria. No hace falta que lo bañes cada día, con que prestes atención a las zonas más delicadas como la cara, el cuello y la zona genital y el pañal, será suficiente para que tu bebé se sienta limpio.

Seguramente también habrás oído otro de los mitos más extendidos acerca de la hora de duchar a un recién nacido. “Es mejor bañarlo por la tarde antes de cenar porque así se relaja”, ¿te suena? Pues bien, esta es una falsa creencia que al final hemos terminado adoptando por válida, pero realmente no existe ningún motivo científico que demuestre que la mejor hora para bañar al bebé sea por la tarde. De hecho, el mejor momento para hacerlo siempre será cuando ambos estéis relajados y los padres no tengáis prisa por ducharlo.

¿Se puede bañar al bebé después de comer?

Siempre se ha dicho que después de comer no es conveniente darse una ducha o un baño para evitar posibles cortes de digestión. Por eso, cuando éramos pequeños nuestros padres nos hacían esperar para poder meternos al agua en verano. Esto no es del todo cierto, puesto que el corte de digestión no está relacionado con la comida, sino que se produce con la diferencia de temperatura.

Es decir, el corte de digestión también conocido como hidrocución se produce cuando la temperatura del cuerpo está muy elevada debido al calor del sol y cambia bruscamente al introducirse en un agua. Esta pérdida de temperatura puede provocar el corte de digestión.

Así que la digestión no tiene nada que ver con los cortes de digestión, por lo que no hay peligro de bañar al bebé después de comer. No importa si el bebé ya ha cenado o no, no existen riesgos para la salud del bebé.

Mejores geles y champús para bañar a tu bebé

Si hablamos de una experiencia de baño satisfactoria para el recién nacido, no podemos olvidarnos de usar productos que sean respetuosos con su piel para el baño del bebé. Debes saber que el pH de un recién nacido es algo más ácido hasta que, tras los días, se va regulando hasta lograr valores normales. Por eso, es fundamental que en sus primeros días de vida uses geles y champús que protejan su capa de grasa para evitar resecar e irritar su piel.

Una buena opción es usar geles y champús aptos para pieles sensibles, y en Suavinex todos nuestros productos cuentan con fórmulas con ingredientes de entre un 86 y un 99% de origen natural para ofrecer la delicadeza que la piel de un bebé merece. Incluso puede ser todavía mejor alternativa usar un gel-champú sin jabón para bebés 500ml, perfecto para aquellas pieles sensibles, atópicas y secas.

gel champu sin jabon para bebes 500ml

 

Otra buena elección es el gel-champú espumoso para bebés 500ml, su textura espumosa y su fragancia tan agradable favorece la estimulación de los sentidos del bebé, proporcionando un baño agradable.

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¿Has resuelto todas tus dudas acerca de la hora del baño para tu bebé? ¡Seguro que a partir de ahora este momento será todavía más especial!