Ideales para la diversificación alimentaria, permiten conservar y calentar los primeros purés y compotas caseras con total seguridad. Con una capacidad de 250 ml, se adaptan perfectamente a las pequeñas porciones necesarias al inicio. Su forma de cuenco permite dar la comida directamente al bebé, en casa o fuera.
Cuando el bebé crece, se convierten en prácticas cajas de merienda portátiles, perfectas para llevar en una bolsa o mochila.
Su material saludable y duradero, el acero inoxidable, es inerte y no transfiere olores ni sabores – ideal para bebés.
Irrompibles y ligeros, están diseñados para durar, incluso en manos pequeñas y torpes. Su forma ergonómica de cuenco con bordes altos y redondeados facilita el llenado, la mezcla y la degustación autónoma.
La tapa de silicona flexible garantiza un cierre hermético y se retira fácilmente, incluso por los niños.
