En este curso que está a punto de comenzar, se empezará a aplicar la medida de escolarizar a niños que hayan nacido prematuros según su edad corregida. Es decir, según el momento en el que debieron nacer. Hemos querido consultar el tema con la psicóloga Ana Saro para conocer las posibles ventajas de esta medida.

Un gran prematuro (nacido sobre la semana 30 o incluso antes), ¿tiene un desarrollo madurativo más lento o diferente?

Tiene un desarrollo madurativo diferente a un niño nacido a término. El haber nacido antes de tiempo le hace propenso a desarrollar diferentes alteraciones neuropsicológicas, fisiológicas…  que pueden llegar a dar como resultado diferentes problemas. Por ejemplo, los relacionados con la memoria y la función ejecutiva. Esta condición hace a estos niños propensos a sufrir problemas de conducta y atención, así como dificultades en las relaciones sociales y en el control emocional. Por lo tanto, sí que tienen un desarrollo madurativo diferente porque el final de su gestación se ha dado en otras condiciones.

Problemas que pueden tener los niños prematuros

Todos estos problemas (y otros que pueden darse) se deben a que su desarrollo madurativo no es como el de un bebé a término. Durante el segundo y tercer trimestre de la gestación se produce la migración neuronal, la formación de axones, el establecimiento de sinapsis, la mielinazación neuronal. Estos procesos son imprescindibles para el desarrollo cerebral. En un bebé prematuro, quedan expuestos a unos condicionamientos ambientales que no ocurren dentro del entorno óptimo, que es el seno materno. Aunque hoy en día los niños prematuros tienen bastante mejor pronóstico que hace años, muchos de ellos pueden mostrar estos problemas durante sus etapas del desarrollo:

  • Primera infancia (0-2 años). Los principales son enfermedades/infecciones respiratorias y displasia broncopulmonar; problemas de alimentación (succión-deglución); desarrollo neurológico diferente y con alteraciones, incluso posibilidad de parálisis cerebral en un pequeño porcentaje; alteraciones sensoriales como la retinopatía del prematuro; problemas en control postural, línea media, etc.; y alteraciones vinculares en las relaciones familiares.
  • En la etapa escolar (4-7 años). Poca autonomía y baja autoestima, posiblemente derivadas de una sobreprotección familiar; dificultades de aprendizaje, dislexia, retraso simple del lenguaje; problemas de conducta como hiperactividad/déficit de atención, etc., que en general padecen más los varones. También las diferencias en los rasgos corporales como moldeamientos craneales, hipertonicidad, maduración cerebral y motora más lenta, y menor peso y crecimiento.
  • En la pubertad y la adolescencia (12-16 años). Encontramos cierta hiperactividad y dificultades de aprendizaje; mayor sensación de lentitud en el desarrollo; mayor torpeza para los deportes y menor autoestima.

Aunque la escolarización se produce a los 3 años, ¿un nacimiento prematuro afecta al desarrollo madurativo y de aprendizaje aún a esa edad?

Sí, afecta. Aunque suele ser a los 6/7 años, cuando los contenidos de primaria aumentan la dificultad de los aprendizajes, el momento en el que más lo notan tanto el niño como padres y profesores. Se hace más evidente desde el punto de vista académico. No tiene por qué ser grave, pero lo cierto es que el niño prematuro presenta unas manifestaciones morfológicas y funcionales que le predisponen a presentar complicaciones tempranas o tardías que se manifiestan en su desarrollo cognitivo. Estas complicaciones se traducen durante la edad preescolar y escolar como trastornos del lenguaje, alteraciones en la conducta, en la atención, en tareas visuoespaciales y visuoperceptivas (leves o suaves) que pueden repercutir en su desarrollo y aprendizaje.

¿La escolarización según su edad corregida, es decir más tarde, puede afectar positivamente a estos niños?

Sí, creo además que es lo mejor para ellos. Piensa que en niños nacidos a término, que están juntos en la misma clase, se nota muchísimo si son del primer trimestre del año o del cuarto en cuanto a capacidad de atención, comprensión, etc. ¡Cuánto más con estos niños! Por ejemplo, si no les corriges la edad a un niño prematuro nacido en diciembre podría hasta llegar a asistir a clase un año por delante de lo que le tocaría si hubiera nacido a término, y además con las condiciones personales derivadas de su prematuridad. No corregir su edad es añadir más dificultades a su aprendizaje y a su desarrollo en general. En definitiva es ponérselo más difícil de lo que lo hubiera tenido si nace en su fecha y además no hubiera desarrollado ningún problema médico o psicológico.

Un niño prematuro nacido en diciembre podría hasta llegar a asistir a clase un año por delante

¿Se lograría una mejor adaptación al entorno y un mejor aprendizaje?

Por supuesto. Escolarizarle según su edad corregida le facilita la asimilación de aprendizajes, la socialización con los compañeros y la mejora de su autoestima, entre otras. Además, el centro escolar debe conocer que es un niño prematuro, apoyarle en todo lo posible y ayudarle a desarrollar al máximo su potencial. Son niños con necesidades educativas especiales, que se merecen recibir un tratamiento personalizado para que vayan superando las dificultades de la forma más óptima posible.

Es una medida solicitada por muchos padres de prematuros tras observar consecuencias negativas en la escolarización de sus hijos. ¿Cuáles pueden ser esas consecuencias?

No corregir la edad de estos niños es ponérselo todo más difícil de manera gratuita. Estos niños necesitan, en muchos casos, ser considerados niños de necesidades educativas especiales. Algunos pueden tener dificultades de atención, impulsividad, de coordinación motora, de lectura, de escritura de atención, en las funciones ejecutivas. Y por estas razones pueden llegar a necesitar adaptaciones en su currículo.
Por otro lado, su impulsividad puede generar dificultades de socialización con sus compañeros de clase. Todo esto afecta a la visión que tiene el niño de sí mismo, a su autoestima, a cómo se valoran a sí mismos. Y pueden llegar a vivir con estrés la experiencia de ir al cole. Escolarizarles según su edad corregida hace que los niños puedan empezar su aprendizaje de la manera más correcta posible. Y con todas las garantías para ir alcanzando su máximo potencial. Siempre les va a sumar y nunca les va a restar.

Es una medida opcional, ¿no sería recomendable aplicarla automáticamente a todos los niños en estas circunstancias?

Sinceramente creo que sí. Sería bueno aplicarlo de manera automática. Y que fueran  los padres, si no quieren, los que soliciten que no se les aplique.

Descargar esa decisión sobre los padres, ¿es demasiado? ¿No deberían estar apoyados por un equipo médico o psicológico para decidir?

No creo que sea demasiado. Los padres de prematuros están apoyados por equipos médicos y psicológicos desde que el niño nace. Profesionales que acompañan al niño y a su familia desde el momento cero. Hacen sus informes, evalúan al pequeño y señalan a sus padres las mejores alternativas para su desarrollo. Esto incluye la decisión sobre su escolarización. Creo que los padres de estos niños están bien asesorados.
Ana Saro
@blisspsicologia
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