| El chupete, formas y materiales |
Cuando el pequeño es un irreductible entusiasta del chupete, lo que normalmente más preocupa a los padres es la posibilidad de que los pequeños dientes de leche del niño crezcan algo torcidos o de que los dientes incisivos superiores estén más salidos que los inferiores. En realidad, siempre que se elija un chupete de un tamaño adecuado a la edad del niño y de un material blandito, no existe ningún peligro de que los arcos dentales sufran deformaciones permanentes debido al empleo del chupete. Sólo en el caso de que el niño no deje su chupete en todo el día o durante años los padres pueden llegar a notar una cierta desviación hacia fuera de los dientes superiores. También en el caso de que el pequeño tienda a mantener el chupete siempre en un mismo lado de la boca, como si sostuviera una pipa, los dientes de aquel lado pueden tener dificultades para crecer como debieran. Sin embargo, tanto el primer caso como en el segundo, cuando dejan el chupete, los dientes de leche recuperan su posición correcta.
Látex y silicona Los chupetes pueden estar realizados en dos distintos materiales: látex y silicona.
- Látex: se trata de una goma natural, que se extrae del látex de la corteza de algunos árboles. Los chupetes que se fabrican con este material son resistentes, blandos, muy elásticos, transparentes y de color entre ámbar y amarillo. Con el paso del tiempo, este material tiende a hincharse y a absorber olores, por lo que es necesario sustituirlo.
- Silicona: es un material blando y elástico. No absorbe los olores ni los sabores y su forma se mantiene inalterable.
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